jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Timochenko a la presidencia?

El día miércoles 1 de noviembre a 11 meses y 6 días de firmado el Acuerdo de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos Calderon y las Farc, se conoció la noticia sobre la candidatura de Timochenko a la presidencia en 2018. El mismo día el Consejo Nacional Electoral dio vía jurídica a al partido de las Farc (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común)

El Alto Comisionado de Paz en su cuenta de Twitter también se pronunció y expresó:
Pero, ¿es una decisión politicamente correcta?

No han pasado muchas horas desde que se conoció la noticia y que publico estas líneas. Por lo tanto es muy difícil hacer un análisis profundo. De entrada, parece una decisión por lo menos apresurada, por lo siguiente:

  • No han pasado por la Jurisdicción de Paz (JEP)  ni las #Farc ni los militares responsables de graves violaciones a los #DD.HH y por consiguiente no hay:
    • Ni verdad
    • Ni justicia
    • Ni reparación a las víctimas
    • Ni garantías de no repetición.
  • Las opciones de las #Farc en términos electorales son limitadas y lo que si va a ocurrir es que esta decisión le da el combustible que necesitaba la extrema derecha militarista y paramilitar para incendiar el país. Y porque no, ayudar a elegir a un presidente de esa corriente política que haría "trizas los acuerdos de paz"
  • Al no haber surtido el paso por la #JEP, las Farc revictimizan a sus victimas; sin duda las ofenden, y limita aun más, las posibilidades de justicia de las víctimas de la criminalidad de Estado. Esta decisión le devolvió el micrófono que habían perdido a la extrema derecha que quiere hacer trizas el acuerdo de paz.
Hay que reconocer que las #Farc han cumplido casi de forma ingenua con lo pactado en La Habana, pero esta decisión de lanzar a su máximo comandante a elecciones de forma apresurada sin que se haya surtido el trámite por los caminos de la verdad, la justicia y la reparación de sus víctimas puede terminar "borrando con el codo lo que han hecho con las manos", como reza el refrán popular.