jueves, 27 de julio de 2017

Héroes anónimos de corazón grande

Por estos días que se cumplieron 20 años de la terrible masacre de Mapiripán, recuerdo a un servidor anónimo. El enfermero Fernando Bernal; él (Fernando) conocía Mapiripán porque había trabajando allá en el Puesto de Salud.

Cuando llegaron los camionados de desplazados a la Pastoral Social de Villavicencio, Fernando se acercó a preguntar: ¿En qué puedo ayudar? -No tenemos nada, no sabemos como responder, contestamos!.

Lo recuerdo como si fuera hoy, Fernando regreso con una costilla de res para hacer de comer en improvisadas "ollas comunitarias" que habíamos instalado en el edificio de SEPAS, luego empezó a mover en sus carros a la gente hacia Benposta y otros lugares de la ciudad.

Fernando ayudó mucho a sus amigos de Mapiripán. Poco tiempo después fue asesinado en la vía Bogotá - Villavicencio; hasta donde se, un crimen en la impunidad. Fernando era un hombre de un corazón -ese si- grande.

Nos conocíamos desde pequeños en el Hogar Juvenil Camilo Torres, crecimos con sus hijas Rocio y Milena. Viejo Fercho, te recordamos! Gracias hermano.