martes, 3 de enero de 2017

Con el cuentico de la paz, nos clavaron

Arranca el 2017 con discursos de paz, promesas de paz. En concreto, se aprobó ágilmente una reforma tributaria que ataca directamente al pueblo menos favorecido y protege más los intereses de los verdaderos responsables de la guerra en Colombia.

El proceso fue simple, más impuestos para la clase media y baja y ampliar la base gravable a más colombianos y más exenciones para la élite económica del país.



Así las cosas, estoy de acuerdo con el presidente Rafael Correa, sigo creyendo que la tal paz de Juan Manuel Santos no es más que un ilusionismo. No es real, Santos lo único que le importa es abrir las compuertas para que el extractivismo termine el saqueo de los recursos naturales no renovables de Colombia. Por eso negoció con las FARC-EP; las guerrillas no permitían el saquelo libre y militarmente no fue posible sacarlas de los territorios estratégicos para las empresas extractivistas A Santos no le importa Colombia o sino, expliquenme la belleza de reforma tributaria. Repito, la reforma lo que hizo fue clavarle más impuestos a la clase media y baja trabajadora, ampliar la base gravable a más colombianos y excluir a sus amigos de élite, de clase.