domingo, 16 de octubre de 2016

Colombia reconoce mediante el voto que padece una pandemia: MACHISMO Y HOMOFOBIA

Victoria Sandino, negociadora de las FARC en la subcomisión
de género. (Foto: El Yarí, Macarena Meta). Las mujeres de las Farc
(40% de las Farc son mujeres) lograron su espacio y que su
voz sea tenida en cuenta  en por los negociadores (100% machos)
y Colombia con un argumento falaz les dijo que NO.
Luego del triunfo del NO en el plebiscito por la paz, es evidente que un porcentaje salió a votar en contra de los acuerdos de paz movidos por el miedo a "la ideología de género". Ahora bien, es claro que la tal "ideología de género" no existe en los acuerdos y que lo que hay es un reconocimiento a la mujer como víctima y sujeta de cambio, eso se llama ENFOQUE DE GÉNERO. 

Pero lo que SI queda en evidencia es que somos un país MACHISTA y HOMOFÓBICO. No todo es malo, gracias a la torpeza de los que promovieron el voto por el NO basados en esa argumentación, hoy muchos y muchas colombianas hemos recibido información de calidad y por tanto somos más conscientes de la importancia apremiante de incorporar el ENFOQUE DE GÉNERO en la política, la económica, la cultura, la academia, la escuela y por supuesto la paz. 

En Colombia estamos gravemente enfermos de machismo y homofobia, para la muestra un botón, miren los resultados del plebiscito por la paz del 2 de octubre/2016. Miles de mujeres y hombres discípulas de Jesús salieron a votar en contra de la igualdad de la mujer porque le comieron cuento a un puñado de hombres disfrazados de "dioses en la tierra" que les dijeron que en los acuerdos había "ideología de género", que estaba encriptado, pero que ahí estaba.