domingo, 14 de julio de 2013

Estas vías no eran para nuestro desarrollo

Eran cerca de las 7:00 a.m., del 26 de junio de 2013, la camioneta Toyota Hilux, que cubre la ruta entre Puerto y Asis y Mocoa —capital del Putumayo— iba a un buen ritmo. El conductor comentaba: —"si no fuera por tanta mula, esto sería un pasito". Mi compañera de viaje —no pude saber su nombre, una mujer putumayense— quien iba en la silla de adelante afirmó en voz nostálgica: –Que ilusos somos, cuando pavimentaron estas carreteras pensábamos que por fin el gobierno se había acordado del Putumayo. Y vea, era para las tractomulas que se llevan todas las riquezas. 

Se cumplían varios días de la protesta del pueblo putumayense en contra el paso por los cascos urbanos de tractomulas de la compañías petroleras. Los habitantes de Mocoa —capital del Putumayo— casados del ruido, el deterioro de las calles y los continuos accidentes provocados por las tractomulas que transportan el petróleo desde el Putumayo hasta el centro del país, decidieron bloquear el paso de las tractomulas.

"Lo que la comunidad está pidiendo es que se construya una vía circunvalar que desvíe el tráfico del centro de la ciudad", explicó monseñor Luis Alberto Parra Mora, obispo de la Diócesis de Mocoa Sibundoy. Y agregó: "el tema del transporte de petróleo en tractomulas se está convirtiendo en un problema grave, ojalá se llegue a soluciones concertadas".

Luego de varios días de bloqueos y dialogo entre los líderes de la protesta y el gobierno nacional, el 26 de junio, el desfile de tractomulas continúo por las calles de Mocoa. Ahora falta que el gobierno cumpla los acuerdos.